Los 6 factores que mueven el precio
- El estado de las instalaciones: renovar electricidad y fontanería completas es la partida invisible que más pesa — y la que nunca hay que recortar.
- Cuánta distribución cambias: cada tabique que se mueve arrastra derribo, escombro, instalaciones y acabados.
- Los materiales y acabados: entre un porcelánico correcto y una piedra natural hay un mundo — y ahí decides tú.
- Cocina y baños: son las estancias más caras por metro cuadrado, porque concentran instalaciones, mobiliario y aparatos.
- El edificio: un piso alto sin ascensor, un edificio protegido o un acceso complicado cambian la logística de la obra.
- Carpinterías y aislamiento: ventanas nuevas y aislamiento térmico/acústico suben la inversión inicial y la devuelven en confort y consumo.
Las señales de un presupuesto serio
Más importante que el número final es cómo está construido. Un presupuesto serio se reconoce por:
- Partidas desglosadas y medibles, no un 'todo incluido' de una línea.
- Calidades especificadas por escrito (marcas, modelos, gamas), no 'material de primera calidad'.
- Un planning de obra realista junto al precio.
- Quién ejecuta: equipo propio o cadena de subcontratas.
- Qué pasa con los imprevistos: cómo se comunican y se aprueban antes de ejecutarse.
Por qué no damos cifras por teléfono
Porque sin ver el espacio —o al menos fotos y planos— cualquier cifra sería mentirte. Nuestro presupuesto es gratuito y sin compromiso: visitamos o vemos fotos de tu piso, entendemos qué quieres conseguir y te entregamos partidas claras con su planning. Ese papel vale más que cualquier número redondo dicho al vuelo.